Atelier

Un poco de historia

Hace más de 30 años abracé la idea de emprender mi camino autodidáctico en el mundo de la cerámica y este proyecto de aprendizaje y vida,  comienza al revés de la mayoría. Primero monté el taller antes de tocar la arcilla, construí mi horno a gas, el primero de varios, y luego con el libro Guia Completa del ceramista de Tony Birks  vinieron las primeras piezas. Me interesaban las técnicas  manuales y los esmaltes principalmente. Había llegado a Brasil en el año 90 a una bucólica aldea de pescadores invadida por extranjeros que se aventuraban a 1500 km del aeropuerto, era mi tercer viaje en el país que despertó en mi los colores y la alegría de los trópicos . Ahí decidí hacer mi casa  y de la mano del artista chileno Sergio (Keko) Valenzuela que me invita a trabajar en su atelier y ser mi maestro, un universo se abrió dentro de mi en esta nueva vida y un año después estabamos trabajando junto a un equipo en obras de emprendimientos comerciales locales, mi función era terminaciones de obra y decoración.  Otro gran pilar fué el artista brasilero A B Regis que me llevó a transitar caminos creativos de técnicas e intuición, através del dibujo, la pintura, el collage, con los pocos recursos que contabamos, tan alejados de los grandes centros y quizás por eso mismo, tan fascinante y feliz fué este trayecto .  Recuerdo estos años como los más felices de mi vida. Luego vino mi interés por la cerámica y este camino de aprender sola, me llevó de la prueba al error y el acierto y a la búsqueda de una identidad propia y verdadera como ceramista.

Comencé haciendo todo tipo de piezas levantadas a mano, platos, fuentes, unas esculturas de parejas, utilitarios e inutilitarios  y exploraba en lámparas decorativas y los efectos de luz y sombra proyectados en las paredes,  hice mucha iluminación en biscocho para diferentes obras locales hasta que una lesión del a pulgar derecho derivó una cirugía y la recomendación de dejar de hacer piezas grandes. Y de casualidad y experimentando con metales y esmaltes llegué a los collares y desde el 2002 hasta hoy me dedico a las joyas.  Aún quiero intentar mi trabajo de cerámica y luz.

Allí viví por 16 años mezclados con las temporadas en Argentina, Chile y Europa haciéndome una ceramista nómade, con la ayuda de otros colegas que me prestaban su taller para mis obras y aprendizaje. Y no pude parar de viajar.  Muchos años  y lugares pasaron ,  la feria de Bariloche y su viento, ferias por toda la Patagonia, una ciudad por mes con el grupo Bolsón Expone, y las temporadas en las Islas Canarias, lugares que siempre que puedo vuelvo porque me hacen sentir muy bien. Y tuve que volver a Brasil, claro. 

En el año 2010 me establezco en  la hermosa ciudad de Paraty,  primero con el taller en casa y en 2012 abro mi atelier al público en el Centro Histórico de la ciudad hasta mayo de 2023, espacio que me trajo muchas gratificaciones y en el que conocí miles de personas de muchas partes del mundo y de Brasil que se llevaron un pedacito de mi en cada pieza y que me honraron al elegirlas. Cerré ese ciclo no sin tristeza de dejar amigos, no sin dudas de abandonar un negocio que funcionaba, pero sí con la certeza de que aún tengo sueños, que no hay edad para dejar de perseguir lo que se desea y después de muchos viajes, trámites y visas llego a Santiago en mayo del 25.

Una nueva etapa se inicia ahora junto a ustedes, en esta ciudad de Santiago que me enamoró. 

 En mis diseños uso diferentes arcillas de baja y alta tempertura, los esmaltes son de baja porque busco colores vibrantes y en ellos mezclo metales, plata, cobre y bronce que producen efectos sobre los esmaltes. Tambien utilizo los metales puros fundidos sobre las arcillas en las líneas Plata,  Bronce y Cobre. Otra línea son las hojas de oro azul y roja , único material que no vuele al horno.

Espero les agrade mi trabajo tanto como a mi  me gusta mi profesión a la que me entrego de cuerpo y alma.

Gracias